miércoles, 18 de enero de 2012

Agenda razonable para 2012

            En su edición 149 del mes de diciembre 2011, la revista Contacto Económico tiene como punto central las prioridades para la agenda que el Gobierno debiera seguir en la gestión que se inicia este nuevo año 2012 y que constituyen puntos importantes que sensatamente el Gobierno debería tomar en cuenta para su aplicación en este 2012.

            El primer punto es “seguridad ciudadana y orden público”. No puede seguirse con simples paliativos en la lucha contra la delincuencia; el Gobierno central, las gobernaciones y los municipios están obligados a encarar frontalmente la lucha contra la inseguridad ciudadana. Toda sociedad, al igual que las personas, necesita tranquilidad para poder producir y trabajar, no puede vivirse con el ‘Jesús en la boca’ en la calle, en los domicilios o en las instalaciones de trabajo. La sociedad debe tomar cartas en el asunto y exigir cada día estas políticas para luchar contra la delincuencia en todas sus formas.

            El segundo punto es “tener certidumbre”. ¿Cómo se puede trabajar y producir si no conocemos las reglas a las que debemos atenernos? Para citar un caso, pensar solo que se va a producir un incremento en el precio de los combustibles genera de por sí una incertidumbre perjudicial que desencadena en el aumento de precios. Y así no se cambie los precios de los combustibles, esos precios no vuelven a los parámetros anteriores, lo que genera el peor tormento para la población, que es la inflación, el “impuesto” más execrable que se puede imponer.

            El tercer punto es la “estabilidad macroeconómica”, que tiene directa relación con los precios de las materias primas, con dos puntas; una, donde crecen los ingresos y generan estabilidad macroeconómica; y, otra, al no invertirse esos ingresos en desarrollo, sino más bien en gastos, no se está cambiando la matriz económica del país, y el momento en que decaigan los precios de las materias primas vamos a tener lamentables problemas de inestabilidad macro y microeconómica.

            El cuarto punto se refiere al “crecimiento del aparato productivo”. Es preocupante que tengamos que importar alimentos como consecuencia de la política equivocada del Gobierno de atacar al aparato productivo del oriente, cuando más bien debe otorgársele incentivos y ventajas de inversión que aumente la producción agropecuaria. Debe cambiarse la mentalidad gubernamental que, al final, lo beneficiará si se incentiva el aparato productivo.

            El quinto punto, que se relaciona con el anterior, es “promover las exportaciones y abrir mercados externos”. También ahora se sufren las consecuencias como país de haberse tomado la equivocada decisión de prohibir la exportación de productos no tradicionales, ya que además de perderse mercados externos -de muy difícil recuperación- se afecto directamente al aparato productivo que no esté relacionado con materias primas de minerales e hidrocarburos.

            El sexto punto es tener “un estado regulador y facilitador”, lo que es muy difícil de conseguir. A pesar de que la economía se desenvuelve en el mercado liberal, las políticas gubernamentales tienden a cerrarse cada vez más en una posición estatista, a contramarcha de lo que ocurre en los países vecinos.

            Es una agenda mínima y razonable que se encuentra en el marco de los parámetros básicos de sensatez, seriedad y responsabilidad que todo Gobierno debe tener en busca del bienestar común que es su objetivo prioritario.



Publicado en El Deber 12/01/12 y en Hoy Bolivia el 13/01/12


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