viernes, 24 de junio de 2011

Construir la cruceñidad del siglo XXI

         Empiezo con unas aclaraciones necesarias para el desarrollo del artículo: (I)  si bien no soy afecto a la historia, la respeto y la tomo como referente y no como precedente y prefiero ver el futuro; (II) tampoco soy afecto a los estereotipos, es más, generalmente los rechazo, así que el desarrollo del artículo debe entenderse con fines explicativos y no como estereotipos; (III) por razones de espacio me circunscribo a dos grandes grupos poblacionales, siendo evidente que pueden haber muchos más, y (IV) es obvio que existen excepciones frente a lo que se va a desarrollar, pero las mismas no pasan de confirmar la regla.
         En la Santa Cruz actual, hay dos grandes grupos poblacionales que constituyen lo que es el cruceño: 1) el cruceño camba, que es el nacido en Santa Cruz, tiene sus raíces en la región y se considera el verdadero y único cruceño y, obviamente su descendencia, así estén casados con chollas; y 2) el cruceño colla, el que ha venido de otras regiones del país y se ha establecido en Santa Cruz, haciendo de esta tierra su tierra; y, obviamente también, su descendencia, en su mayoría, es simplemente cruceña..
         Dentro de cada grupo, a su vez, hay subgrupos: en el primero, aquel cruceño a rajatabla, discriminador al extremo y que añora en demasía a su vieja Santa Cruz, y en el segundo, aquel colla que vive y depende íntegramente de su actividad en Santa Cruz y sigue considerándose colla, rechazando lo camba y manteniendo sin modificar sus costumbres, comidas y forma de hablar. En el contexto general, en mi opinión estos subgrupos no deben alcanzar al 10% de la totalidad de la población cruceña actual.
         Algo que es evidente y que justamente es uno de los grandes retos por superar es que el cruceño camba aún tiene la cerrada visión de que sólo él debe ser quien dirija y lidere a Santa Cruz, no permitiendo, o en su caso, entorpeciendo, el nacimiento de líderes a todo nivel por parte de cualquier cruceño colla.
         Este hecho se agudizó especialmente en el campo político, en el qué por no permitir o ayudar a crecer y sobresalir a un cruceño colla, el manejo político de la región se ha circunscrito a cruceños cambas, que lamentablemente han conducido a una situación de fracaso en algunos casos, como el tema de la autonomía, que nunca pudo continuar el tremendo arranque que tuvo en el ‘cabildo del millón’, donde participaron sin condiciones ni reservas todos los cruceños cambas y collas; y, de la anomia que produce a la población el avasallamiento centralista sin que exista una respuesta real y efectiva de los actuales líderes de la región.
         Al cruceño camba, salvo excepciones meritorias por supuesto, nunca le ha interesado la política a escala nacional, su preocupación ha sido y es procurar riqueza para la región y crear empresas y fuentes de trabajo. Eso llevó a constituir a Santa Cruz en la locomotora económica del país. Sería necio desconocer que ese trabajo fue desarrollado de manera conjunta con los cruceños collas.
         Estamos viviendo real y literalmente una época totalmente política y ha llegado el momento de que Santa Cruz tome posiciones políticas para el futuro, y para ello es necesario e inevitable que se actúe simplemente como cruceños, rompiendo esos esquemas decimonónicos de discriminación a los cruceños collas, que por raíces son más propensos a la actividad política.
         Es tiempo, todos unidos y con un solo interés, de empezar a construir la cruceñidad del siglo XXI.

Publicado en El Deber 23/06/11 y en Hoy Bolivia el 24/06/11

miércoles, 15 de junio de 2011

Vivir bien

Queridos amigos:

No se si les pasa a Uds., pero a mi ya me está 'cabreando' tanto mensaje sobre la vejez, la madurez, como si fuéramos viejos o que la madurez fuera una enfermedad.
Me andan reventando los mensajes con flores, cactus, puentes y paisajes y las reflexiones que se supone uno debe seguirlas para vivir.
A mi me parece que para vivir hay que hacer algo muy simple que es justamente vivir.
De repente de tanto preocuparnos en vivir estamos dejando pasar la vida y eso es algo que no regresa, a diferencia del tiempo que no se detiene.
Tengo a una familiar en una clínica que está con cáncer y metástasis. Ella era vegetariana, abstemia y muy disciplinada y no ha llegado a los 60 años.
Considero que lo importante es no cometer excesos, pero para vivir hay que hacerlo plenamente y después, pasado el tiempo, poder ver atrás y decir hasta ahora he vivido y he vivido bien y lo lindo, hay que seguir viviendo bien.
No debemos esperar fechas ni acontecimientos especiales, hoy es ese día especial y si no lo fuera, hagámoslo especial.
Salgamos con nuestro cónyuge o pareja. El que pueda y tenga que viaje, los que no, ir a cualquier boliche a compartir una cerveza y conversar. Es decir compartir que es una manera muy linda de vivir.
De igual manera hacerlo con los amigos. Muchos simplemente pasan por nuestro lado, otros nos dejan profundas huellas, pero de nosotros depende que la amistad se enraíce y crezca, no depende del otro, del amigo, solo depende de nosotros y hay que aprovechar el tiempo que reitero, no regresa ni se detiene.
No estoy pasando ningún momento especial o algo similar para haber elegido escribirles este mensaje. Simplemente, reitero, me llegaron al copete los mensajes sobre la madurez, la vejez, la adultez y he decidido, primero compartir con Uds. mi pensamiento y segundo, en lugar de leer lo que debemos hacer, mejor es hacerlo.
Un abrazo.
Su amigo
Fernando Rodriguez M.

Un país 'chuto'

         Al leer los periódicos, escuchar las radios o ver los programas de TV, caminar por la calle, manejar y encontrarse con la mayoría de energúmenos que conducen motorizados, escuchar a las autoridades nacionales, departamentales, municipales o de cualquier actividad pública, ver las reacciones de la gente, es decir, simplemente ver lo que es nuestro país, llegamos a la triste conclusión que este es un país ‘chuto’.
         Puede que no sea original en esta definición de país chuto y que mucha gente así lo piense, y tampoco puede considerarse que recién estemos siéndolo; viene de muchos años atrás y ahora sólo se agrava. No obstante, no puedo guardar silencio porque me haría cómplice directo de esta triste y vergonzosa situación.
         Analicemos algunas de los hechos que confirman lo aseverado anteriormente. Empecemos por lo obvio: se promulgan leyes para legalizar autos justamente denominados chutos, no porque sea una necesidad nacional o porque influya de manera decisiva en la economía del país, sino simplemente por cálculos políticos que procuran beneficiar a sectores, a fin de que no creen problemas sociales a los gobiernos de turno. En contrapartida, nos estamos llenando de chatarra que es desechada en otros lugares y que no puede ingresar o ser colocada en países serios, por eso buscan a países como el nuestro para encajarnos lo que no sirve. No es justificativo que esos vehículos chutos y de aparente bajo valor comercial sirvan para que así algunas personas puedan acceder a tener una movilidad y tener ingresos. El tiempo de uso en el que no presentan problemas esos vehículos es tan corto con relación a la inversión realizada, que crean más problemas por repuestos y el beneficio económico al final se diluye. En un país serio hay políticas de Estado para generar empleos, o, por lo menos, respaldar a los que generan puestos de trabajo, a fin de no aplicar estas políticas de pacotilla.
         Ahora reclaman las personas que tienen como medio de vida el contrabando de ropa usada y también quieren ser amnistiados, así van a tener legalmente el respaldo para que la población boliviana use ropa ajena ‘sabe Dios su origen y pasado’. Y como Bolivia es un país chuto, es obvio que no importa que quiebre la actividad manufacturera nacional, se pierdan fuentes de trabajo y la gente va estar feliz de usar ropa usada legalmente amparada por políticas de Gobierno.
         Hay que reconocer que por ser un país chuto se tienen algunas ventajas de las que no gozan los países serios. Uno de esos casos es que no estamos obligados a respetar las leyes, principalmente las de tránsito, así una gran parte de los taxistas ni siquiera tienen licencia de conducir, pero siguen trabajando, como es el caso de los micreros. Tampoco estamos obligados a respetar las líneas de cebra para el paso peatones y peor aún respetar a estos, y ni que decir de los semáforos; para la mayoría no son medios que regulan el tránsito, son adminículos que perjudican la necesidad de avanzar rápidamente y mejor si se pasa en rojo: ese es un buen chofer, le dirán sus amigos en la ‘frater’.
         En fin, la lista es demasiado larga en el análisis y eso que no hemos abordado temas más profundos, como la casi desaparición de la autonomía departamental o la imposición oficialista en todas las instituciones que se encontraban a cargo de los opositores y que las perdieron por su incapacidad.
         Es nuestra innegable realidad, somos un país chuto.

Publicado en El Deber 13/06/11, en Hoy Bolivia el 14/06/11 y en Los Tiempos el 15/06/11

lunes, 6 de junio de 2011

Preocupante trasnfondo eleccionario

         La permanente repetición de conductas se va volviendo costumbre y en eso es en lo que la débil oposición parlamentaria, con la complicidad directa de los medios de comunicación, está incurriendo al ver y analizar solamente el follaje y no el tronco de un grave problema como es el acto eleccionario para elegir autoridades del Órgano Judicial.
         Toda la parafernalia de ataque en relación al proceso de elección de los distintos tribunales del Órgano Judicial está centralizada en la limitación a la libertad de expresión y de prensa, siendo este simplemente uno más de los elementos preocupantes sobre dicho proceso, pero definitivamente no el más importante, sobre quienes va a manejar vidas y haciendas de los habitantes del Estado Plurinacional de Bolivia.
         La lista de las personas que participarán en ese acto va a salir de una elección realizada previamente en la Asamblea Legislativa Plurinacional y quienes aparezcan en ella serán elegidos por todos los bolivianos para conformar el Tribunal Supremo de Justicia, el Tribunal Constitucional, el Consejo de la Magistratura, el Tribunal Agrario y de Medio Ambiente.
         Lo lógico y serio para un asunto de tanta importancia debería ser como señala Erika Brockmann (El Deber 12/05/11) “Todos están de acuerdo en que semejante desafío (conformación de las listas de candidatos) debiera confiarse a un plantel de personalidades, hombres y mujeres, cuya trayectoria, capacidad, idoneidad y honorabilidad en la administración y lucha por la justicia estén fuera de toda duda”.
         En cambio, por manifestaciones publicas de los asambleístas del partido oficialista, los meritos principales que se considerará serán su compromiso con el proceso de cambio y tener una mentalidad descolonizadora, sin importar los méritos profesionales, estudio y respaldo académicos de los candidatos, que han sido eliminados en el reglamento aprobado por dos tercios en la Asamblea Legislativa.
         Además, lo anteriormente expuesto genera de por sí una grave preocupación: para los asambleístas opositores y los medios de comunicación la preocupación está en el hecho de que los candidatos no podrán aparecer públicamente, emitir declaraciones y/o hacer propaganda en busca de su elección como magistrados, cuando en el contexto global, si pueden o no declarar, hacer o no propaganda, es totalmente irrelevante, porque los candidatos serán previamente elegidos por los dos tercios oficialistas de la Asamblea Legislativa y la población boliviana tendrá que elegir únicamente entre los ya elegidos por el partido de Gobierno, independientemente de sus méritos, capacidad, idoneidad y conocimiento profesional.
         El Órgano Judicial no es sólo un contrapeso a los otros dos órganos (Ejecutivo y Legislativo), es el encargado de manejar, decidir y resolver cuestiones que afectan directamente a la vida, libertad, honor y patrimonio de las personas y quienes por largo tiempo sean responsables de las mismas van a ser aquellos a quienes se les elija entre los preseleccionados por el oficialismo.
         Si caer en exageraciones, el tema es muy delicado y los medios de comunicación están preocupados del follaje sin ver el tronco de problemas que se avecina.


Publicado en El Deber 03/06/11 y en Hoy Bolivia el 03/06/11